viernes, 22 de julio de 2016

Conclusiones.

Todo final, aunque le he cogido tirria a esa palabra y diré en esta pausa larga, así que volvamos a empezar.

En esta pausa larga, tocará hablar de las conclusiones finales del viaje. A priori, desde un punto de vista objetivo no he completado la ruta ya que el monociclo ha fallado, pero al margen de obcecarme uno se relaja, aunque los primeros momentos de ser conscientes que había que parar fueron horribles.

¿Podría continuar sin el monociclo viajando?, por supuesto y aún estoy a tiempo, pero eso no me hace feliz ni me satisface, y desde hace tiempo no he pensado en lo que quería para mí mismo.






Hace dos años hice el camino de Santiago, y en un principio no entendía a la gente que hacia su viaje por etapas. Sí, es fácil entenderlo "Falta de tiempo, descansar músculos, étc", pero siempre he sido un obsesionado con todo lo que me gustaba hasta tal punto de hacerlo mal.

Tal como cité en las primeras entradas dejé Magisterio por no tener la mención que yo quería, y seguí a regañadientes haciendo otra cosa que no me gustaba, sólo porque era lo que debía hacer, ya sabéis: Hay que tener un título, es lo que debes hacer, tienes que hacerlo antes de que seas viejo...
Y aquí es donde aparece la palabra "etapa".

Parar cuando sea necesario y volver cuando las condiciones sean idóneas o al menos seas capaz de superar y sobre todo disfrutes.



Durante estas semanas he tenido muchas horas para pensar, pedalear en soledad da para mucho. Y llegue a entender el porqué me gusta el monociclo. Así que vamos a intentar a hacer una metáfora sobre ruedas.

Tengo la suerte que en mi vida estoy rodeado de bicis, es decir, gente extraordinaria. Tengo una magnífica familia que es feliz y que me apoya siempre que lo necesito, y aunque como en todas las familias hay roces y discusiones, pero aún así los quiero y acepto.
Tengo amigos que desde un punto de vista objetivo sólo saltan un par de metros, pero que para mí desde luego vuelan, tengo amigos capaces de salir de su zona de confort y crear su propio camino, ya sea su propia empresa o su propio sueño, tengo a mi lado gente que aunque lo está pasando mal por diversas razones toda su energía la dan para animar a los demás, tengo gente que aunque nunca haya visto en persona o pocas veces, son capaces de hacerse un hueco en el corazón y no salir,  y así podría estar acumulando palabras, palabras y ejemplos.

Para mí todos vosotros sois bicis: capaces de avanzar rápidamente, de llevar más pesos, y precisan de menos intentos para aprender y sobre todo menos concentración.
Yo por mi parte me siento identificado con el monociclo, no es porque me guste llamar la atención, ya que curiosamente me gusta pasar desapercibido, pero me siento cómodo llevándolo, ¿por qué?

Mucha gente que piensa que soy grande, pero aunque sé que tengo grandes virtudes no me considero tan grande como toda la gente a la que admiro. Por eso soy un monociclo, no puedo ir tan rápido, ni puedo llevar tanto peso, y toda la técnica es más compleja y necesita más tiempo y concentración.

Haciendo esta ruta una de mis principales ideas que he llevado en secreto, era decir de alguna manera que no quiero competir ni ser el mejor. Pero como futuro docente y sobre todo amigo, quiero que sepáis que aunque no pueda hacer tantas cosas increíbles, daré todo lo que tengo: mi única rueda. Porque si estáis en algún sitio pinchados, llegaré y os ayudaré a avanzar.

Puedo no tener tantos recursos, ni tantos talentos, pero puedo llegar y apoyando a los nuevos o semejante. Espero que la idea se haya entendido.

Por eso, es hora de preparse más a fondo pero finalizar el viaje. Ya que toda la experiencia de esta etapa ha servido para mejorar tanto en ideas, recursos, y uno mismo. No hay prisa por próximas etapas, ya llegarán cuando llegue el momento, por ello, seguiremos disfrutando sin agobiar.

Espero que hayáis disfrutado del viaje tanto como lo he hecho yo.

Y un simple consejo: Viajad. Y viajar no significa salir, muchas veces simplemente es solo cuestión de cambiar de actitud.

Switzerland...¡Qué cara eres!

Rememorando a mi primera entrada cuando conocí a la chica que vivía aquí. Uno de las cosas que hablamos fue la economía de un país. Me contó que en Switzerland el trabajo estaba muy bien pagado, pero que las cosas no son baratas. Un viajero, sin experiencia como yo, pensaba que simplemente era una exageración, pero hay que ir para verlo.

Al organizar el viaje sólo miré las rutas, mal hecho ya que los campings se pasaban de precio, digamos que casi por cada camping de allí podía pagarme un hotel bastante bueno por España. Así que decidí aguantarme las ganas de hacer una ruta por allí, aunque en un futuro no lo descarto.

Pero, en cada viaje siempre encontramos algo positivo. Y aunque esos últimos días apenas hice recorrido, conocí a varias personas que me han animado a ver las cosas de otra manera.

Gracias a la magnífica pág de Warmshowers pude contactar con una familia en Romanshorn para dormir con ellos. Desde aquí mi enorme gratitud, en Europa como he indicado en alguna entrada se cena pronto en torno a los 8 de la tarde. Yo no llegué allí hasta casi las nueve de la noche, y a pesar de avisarles con menos de una hora de antelación me abrieron las puertas de su casa, incluso me hicieron una cena para que pudiese descansar.

Uno de los primeros recuerdos que tengo al presentarme en su casa, que me llevaron ellos; yo me perdí, al saludar a la mujer y a una amiga de él fue una situación bastante graciosa vista desde fuera. Aunque he vivido en España no me gusta saludar con dos besos, y allí no se saluda con dos besos, así que lo primero que hice fue preguntar cómo saludaban y explicarles que no me gustan los besos, y ellos dijeron que no pasa nada, que los besos se dan con más confianza.

Eso que dicen que siempre hay un roto para un descosido es una verdad como un templo, costumbres de un país que no te gustan siempre puedes mudarte para encontrar un sitio que se amolde a ti.

Estuvieron enseñándome fotos y rutas de sus viajes. Menuda envidia, la verdad, casi toda Europa.


Cuánto mundo.

Tenían un bebé y me pareció curioso una cosa que nunca había pensado, muchos de los bebes lloran cuando hay ruido, ellos no tenían la costumbre de hablar bajito cuando el bebé dormía, sino hablar normal. Me pareció algo genial, en vez sobreprotegerlo del ruido hacían que se acostumbrase.

Una de las charlas de las que hablamos fue la de viajar con niños, ya sabéis esos carros atados donde el niño viaja metido en una burbuja. En un principio nunca lo había pensado, pero ellos me explicaron que tal vez sea agobiante para el niño, sin poder tocar, pararse cuando quiera...étc.
Que cuando sea mayor y pueda y quiera ir en bici se puede hacer.

Cuánta razón, ¿Enseñarles a amar la naturaleza sin poder tocarla?, menuda pena. Así que su idea y su forma de ver las cosas me abrió aún más la mente.

Tocó la hora del desayuno, y yo no quería molestar, de hecho me sentí fatal por la magnífica comida que me preparon.
No soy de comer pan. Pero el pan de allí y la mermelada casera...
Y les dije que si querían dinero o cualquier cosa, pero se negaron.
Aunque fue en inglés os lo traduzco "Somos viajeros, y ofrecemos lo que nos gustaría que nos diesen", en una sociedad competitiva es difícil dar lo que queremos para nosotros, al final y al cabo si lo tengo yo no puedes tenerlo tú.
Los viajeros, en general, no compiten se ayudan al menos eso es lo que he descubierto.

De hecho, me ayudaron a mirar una ruta fácil para salir de Switzerland y pasar a Austria a 30 km, es una zona bastante peculiar ya que es fronteriza entre Alemania, Switzerland y Austria.

Finalmente me despedí y tocó irse rumbo a Austria a una zona llamada Bregenz.


¡Grandes!
Falta el marido pero es de los míos: No le gustan las fotos parece



P.d Las nanas en alemán son tan dulces...
 
Bregenz y un nuevo amigo.

Tras llegar a Bregenz nos encontramos un gran problema, mi monociclo estaba en las últimas, y si seguía pedaleando podía acabar rompiéndose. Fue una noche de grandes dudas, hablé con multitud de amigos y cada uno tenía su punto de vista de lo que debería hacer, incluso alguno me aconsejó vender el monociclo...¡Eso sí era una locura!
En los momentos duros podemos ser muy influyentes, y aunque me costó decidirme escogí lo que más feliz me hacía. Sí, tenía la posibilidad de mandar el monociclo, y seguir con los interrailes y seguir viendo países. Pero no, con lo que disfruto es pedaleando, y no quería dejarlo de lado, en la última actualización explicaré el porqué.

Bueno, me tocaba esperar un día en Bregenz, un domingo: Sin batería, cansando y debido al bajón del monociclo sin ganas de hacer nada.
Un turista alemán se me acercó y a base de señas, ya que él hablaba sólo alemán y yo sólo inglés, le conté mi problema. Me cogió el monociclo y me ayudó a llevarlo, os aseguro que si debéis cogerlo es incómodo, ya que si pedaleaba corría el riesgo de romperse más,  y me dijo que le esperase en un bar que en una media hora volvía.
Pensaba que bromeaba, pero al rato había vuelto, pagándome lo que había consumido. Trajo su coche y metió el monociclo en el coche y me invitó a subir.

Creedme tenía mucho miedo, pero decidí fiarme, llamadlo intuición pero me parecía un buen hombre. Me llevo hasta Alemania al mediamarkt ya que al ver que no tenía batería me aconsejo una batería portátil de casi 10.000 amperios (cargar el móvil unas 5 veces), me ofreció a pagármela pero le dije que no hacía falta. Una batería que en futuros viajes me irá genial.

Luego tomamos un batido y le dije que su collar me gustaba, y me lo regaló. Nos acercamos a una tienda de bicis del centro comercial y aunque tardamos unos 10 minutos que él entendiese que una pieza de bici no me servía que yo necesitaba piezas concretas de monociclo, finalmente salimos.

Me preguntó a qué hora salía mi tren, y como pudo nos hicimos entender y llevo de ruta turista por las fronteras. Me invitó a todo, siempre con una sonrisa, además de explicarme cosas de aquellas tierras, aunque eran cosas básicas de señalar con el dedo y decir "x" zona Alemania, y así sucesivamente.

Algunas fotos.

Admirando el faro.

Para no ser tan hiératico.


Mi nuevo amigo

En la plaza

Esas montañas...

Menudas vistas

Mereció la pena subir.

El fondo mejor que yo.
A mí me gustan los monociclos, pero esos vehículos tienen su encanto.


Y ya tocó la vuelta a "mi" tierra, aunque sigo siendo desarraigado. Pero queda la última actualización.

Finalmente algunas fotos de la ruta hacia Bregenz.
Si entendí bien era la mascota

La mejor ventana: Entre árboles

Ovejas

Me "harté" a ver animales

Mi aperitivo que me hizo la familia

Pedaleamos en busca del sol

Alf no se fue.



Etapa Briare-Sancerre (+ more)

Era mi etapa rutinaria de 50 km diarios, esta vez sé que la distancia porque los carteles avisaban, conseguimos llegar sin muchas dificultades, pero de repente nos encontramos que...¡No hay camping!

Siempre queremos ser mejores, y desde luego tenemos oportunidades para intentarlo, pero no lo hacemos y no precisamente porque no podamos.

Posibilidad 1: Volver atrás y coger el camping que estaba a 10 km
Posibilidad 2: Seguir avanzando y encontrar un camping, aunque seguramente fuesen más de 10 km.

Cogí la segunda opción, la incertidumbre dura, hubo momentos de sentarse en el arcén y recobrar fuerzas, incluso en el último tramo pregunté en una casa si quedaba mucho para llegar, y lejos de cerrarme la puerta me la abrieron y me ofrecieron agua, me supo a gloria desde luego.

Nunca había hecho un tramo tan largo y con peso, pero en estas situaciones no hay término medio: O te rindes o vences. Mi cabeza y cuerpo decían que podía ganar al igual que mi cuerpo y, aunque rara vez confío en mi, actitud que debería cambiar, lo hice.
Y desde mi punto de vista el sol estaba ahí.


Y en el camping tocó doble ración de sorpresas. Una magnífica familia catalana que a pesar de estar cansados y que era tarde estuvieron un buen rato conmigo.

Jugamos a las cartas y luego un poco de charla donde se tocó un poco de todos los temas. Su hija e hijo magníficos, ambos si no recuerdo mal estudiaron en una bosqueescuela: Uno de mis amores educativos, y la niña muy creativa en todo el sentido de la palabra. Resolviendo una cara de un cubo de rubik por ella misma, tener un cuaderno creativo donde dibujaba plantas principalmente y subirse a mi monociclo de una manera tan original, con ayuda y seguridad por supuesto.

Y así Unai vicia a la nueva juventud.

Todo es mejor cuando sonríes.


Y a la noche llovió, y a pesar de que me daba miedo usar la tienda de campaña, ya que se avecinaba una buena tormenta, decidí dormir así. A pesar de que tenía la sala que me habían ofrecido.
Escuchar la lluvia desde dentro os aseguro que es una experiencia fascinante.

Tras dormir tocó un magnífico desayuno digno de dioses. Creedme un par de días desayuno flojo, te encuentras con algo así y es empezar las mañanas con una sonrisa.



Una de las grandes ventajas de ese avance es que la llegada hasta la última ciudad fue un mero paseo.
Eso sí, las nubes me daban mucho miedo; había riesgo de tormenta eléctrica, pero bueno, a veces hay que arriesgarse.

Sólo chispeo un poco.

Llegamos a Nevers, que se me sigue haciendo raro ese nombre para una ciudad francesa; suena más a inglés que otra cosa.


Catedral, es una pena no haber tenido una cámara mejor.


Finalmente a la mañana siguiente tocó el fin de la etapa francesa, y era hora de que el mono esté entre raíles para luego salirse de ellos. A por un nuevo país.
Y cómo se nota que en Europa respetan a los ciclos. Ninguna pega ni mirada
Me lo encontré por el camino. Me sentí observado.

Citando a Jean Jacques Rousseau:
"Para mí sólo existe una manera más agradable de viajar que a caballo: a pie. Se emprende la marcha cuando se place; se detiene según su voluntad, se esfuerza poco o mucho, según se desee. Se observa todo el país... No preciso tomar senderos desbrozados ni carreteras cómodas. Paso por todas partes por las que pasa una persona, veo todo lo que puede ver una persona y, puesto que dependo únicamente de mí disfruto de toda la libertad de la que puede gozar una persona."

Hay río, luego no estoy perdido.

¿Quién necesita ventanas teniendo árboles?

No coches: Magnífica felicidad

El monociclo soñaba con ser bici, ¿o será al revés?

Cielo limpio, corazón sano.

Puro realismo en la pared.
Y si hay ventanas que sean así.
¡A la siguiente entrada!


jueves, 14 de julio de 2016

Etapa Orleans-Sully Sur Loire

Dicen que las desgracias nunca vienen solas, aunque ahora, escribiendo esto sí que le veo la gracia. No he usado las marchas en todo el viaje, y cuando me planteaba usarlas no puedo.

Por qué?

Hoy conforme avanzaba la biela se iba soltando, y, a pesar que lo he intentado solucionar varias veces hasta que el botón no ha quebrado no se ha arreglado. Tampoco es importante, tendré tiempo de practicar a la vuelta y en un próximo viaje manejarlas a la perfección.

Al margen de mi accidentada biela, luego Euria (mi monociclo) se ha portado como una campeona. Recorriendo tramos difíciles y echándonos siestas...el sol y la comida nos causan un efecto nefasto.

A la sombra una buena siesta...


Y con el paso del tiempo ya tengo un patrón muy obvio para no perderme "Si no ves el río, preocúpate".

Follow the river


Sully Sur Loire-Briare

Un mono asalta


-Asaltad el castillo!-grité y luego pensé que lo más valioso no eran las posibles joyas que podían estar dentro, sino las memorias obtenidas y por obtener que me esperan en el camino.

Intenté salir de la ciudad y fue un desatino, había gente que me decía en una dirección luego otra...al final vislumbré una cicloturista, si alguien me podía ayudar era ella y como esperaba me ayudó a salir.

Una vez llegado a Briare tocó una lección importante.
Al cabo del día te encuentras y hablas con mucha gente, y el primer prejuicio es: "mira del circo". En parte puede que mi aspecto lo indique; pelo tintado, monociclo, tatuajes...y no es la primera vez ni la última vez que se sorprendan cuando digo que era universitario y que retomaré Magisterio.
Al llegar al camping, me di cuenta que ya no tenía champú y fui a pedirlo a una pareja mayor que estaba mi lado.
La mujer no tenía un buen cuerpo, al menos desde mi punto de vista, y, encima que sólo estuviera tapada por una toalla no ayudaba. No obstante me dejó el champú, olor naranja...menudo vicio, volví a devolvérselo, le dije que me encantaba su olor y me lo regaló.

Con todos los malos pensamientos que había tenido yo...me trataba así?

Fue un choque, yo que pido que me traten con respeto y sin prejuicios por hacer lo que hago y yo fui el primero en juzgarla mal; no me gustaba su modo de vestir a pesar de que ella seguramente estuviese a gusto.

Finalmente tocó menú y una dormilona de 12 horas.

Juró que pensé que era un aperitivo...pero no.
El segundo plato: perfecto

El postre: Delicioso


Y de extra algunas fotos:


Tú aire, yo agua.

Cita romántica con Euria

No es una cucaracha gigante, es mi casco.

Me entraron unas ganas de subirme...


El sol se va y mi móvil sale.
Quería actualizar con otra que tengo escrita. Pero es tiempo de dormir.

Felices sean, estimados lectores :)

sábado, 9 de julio de 2016

Descubrimiento

Dicen que cada día es un nuevo descubrimiento, tal vez sea así siempre que nuestra actitud se vea predispuesta.

Tras mi salida de Angers, me dirigí hasta St Remy, no fue una distancia excesivamente larga pero el mal tiempo y el hambre me decía que debía descansar y también que me perdí varias veces.

Pero la gente perdida descansa bien

En  teoría era verde...


Soy de esas personas que creen en las casualidades y conocí a una pareja que me ayudaron a multitud de cosas.
En primer lugar, se me rompió un trozo de la tienda, eso me pasa por ser tan bruto a veces, bueno es lo que tiene vivir en el País Vasco, a veces ciertas actitudes se me pegan, menos mal que tenía un kit de reparación. A pesar de ello, me ofrecieron una tienda que tenían libre para dormir. 

Lo más interesante, desde mi punto de vista, fue una charla que tuve con ella mientras íbamos caminando sobre ser extrovertido o introvertido.
Les conté que depende de la situación, en grupos pequeños en los que me siento cómodo sí que soy más extrovertido, en cambio, en grupos más grandes tiendo a cerrarme. Seguimos hilando el tema y me vino a la cabeza que me gustan los grupos pequeños; puedo estar atento y contentar a todos. Obviamente sin mentir, pero en grupos grandes no.

"-Unai, you are not a magician.(Unai, no eres un mago)
'-I know, but maybe tomorrow.(Lo sé, pero puede que mañana)

Intenté decir a mi manera, que soy consciente que no se puede hacer feliz a todo el mundo, no obstante, no puedo dejar de intentarlo.

El día siguiente me tocó ir hasta Saumur y tuve la suerte de ir acompañado, fui con un chico llamado Álex, compartimos ruta y pedales y él hacía algo que no era muy común: conocer su propio país.

Muchas veces, no valoramos lo propio. En mi caso, para averiguar lo fantástico y especial que es el casco medieval de Vitoria tuve que irme a Madrid para leer sobre él.

Conforme seguíamos hablando nos dimos cuenta la poca gente francesa que sabe acerca del Eurovelo.

Finalmente llegamos al camping y tomamos algo, invité yo, era lo mínimo. Camping 5 estrellas 12 euros. Os aseguro que gocé, además a la noche llegaron un grupo de ciclistas españoles y fuimos a cenar juntos un menú, y os aseguro que eso de que la comida francesa es deliciosa no es un mito.

Alex fue mi  fotógrafo

Go up and down


Hay que saber cuando esforzarse.

Y aquí es la parte que más me ha costado escribir, sí llevo un cuaderno como antaño, ya que he tenido que enfrentarme a imprevistos.

Me dirigí hacia Chinon y allí me esperaba una ciudad preciosa, una preciosidad. ¿Problema? Las grandes ciudades no me gustan y más después de ver lo a gusto que estoy en los campings, así que intenté salir de la ciudad sin éxito. Finalmente encontré la oficina de turismo. Resultado: Resolví la duda, me hicieron fotos y descubrí que hace tiempo otro monociclista pasó por allí. Lejos de competir o sentirme el segundo, me sentí mejor, al final siempre es agradable saber que hay otra persona compartiendo tus hobbies. Además ya dejé claro que no se trata de ser el mejor.

Para salir de la ciudad tuve que subir, había ascensor, mirad qué vistas.

Y eso solo era una parte

Bonito, pero demasiado calor para fotografiar.


A pesar del calor sofocante dos ancianos me ayudaron a salir, a pesar de la barrera del idioma. Gracias por el esfuerzo.

Ese día, me sorprendí a mí mismo, los siguientes pueblos estaban lejos y saqué energía para llegar, no sé de dónde pero estaban.
Finalmente camping y descansar.

Pero, como en todo viaje a veces hay dificultades, algo me debió picar y causarme alergia y mis rodillas se inflamaron. Os aseguro que mis últimos 7 km hasta Tours se me hicieron eternos.

Sano y salvo llegada a Tours.


Por un momento me frustré, yo quería solo usar el monociclo a pesar de tener el billete de interrail para estas emergencias. Por eso soy un mono entre raíles y fui a la siguiente ciudad: Orléans 

Demasiado grande.

Fui al médico y me dijo que esperase a que se me bajase el hinchazón dos días. Tras hablar con Bea y evitar ofuscarme cogí el tren, como se puede ver arriba para la siguiente ciudad ya que el camping estaba realmente bien.

Hay un Trampolín


En el camping todo perfecto una familia de alemanes me invitó a cenar pizza. ¿Seguro que no estoy en Italia? Hablamos de sendos países y este amanecer partido de fútbol con sus hijos.

Y esto no es todo, ojalá pero hay más personas increíbles que estoy conociendo y no me da tiempo a hablar de todas.

Algunas fotos durante el viaje:

Flechas verdes.

No coches, perfecto.

Anden 3/4 


Seguimos con las flechas

Llover o no llover, ese era el temor

Elegiste un mal lugar

Don Quijote existe en Tours

Si no puedes pedalear, usa tu energía en algo útil