domingo, 3 de julio de 2016

Todo es mejor cuando compartes.

Recordando la película Hacia rutas Salvajes, recordé la frase de "La felicidad sólo es real cuando es compartida". Y, definitivamente es una gran verdad. No es algo que recién descubro, pero aquí se hace todavía más presente.

Empezamos por las malas noticias vistas desde un punto de positivo: Rompí mi cuentakm, pero me siento feliz, el no saber cuántos km llevo exactamente hace que sea más consciente de mi propio yo, es decir, mi mente y mi cuerpo decide si puedo dar un poco más o menos. Al final y al cabo los cuentakm me parecen delimitarme, como si en "x" kilómetro no pudiese dar más, y eso y que en el fondo parece que es una forma de demostrar que he hecho una determina cantidad de km, soy consciente de lo que hago y no necesito nada para demostrarlo. Al final tú decides si creerme o no.

¿Empezamos a contar el pequeño trayecto?

El viernes cogí el tren para dirigirme a Irún, y allí comenzó mi primera sorpresa. Al bajar del tren, un hombre llamado Aitor me preguntó educadamente sobre mi monociclo. Le conté que me dirigía hacía Hendaya, y, sin conocerme lo más mínimo él y su pareja me llevaron en el coche hasta allí. Lo valoro de forma muy positiva, quiero decir, soy un desconocido, y además su coche era pequeño y mi monociclo es bastante grande pero hicieron el esfuerzo.

Adoro este tipo de actitudes, tendemos a malpensar de desconocidos, sobre todo si realizan algo diferente. Así que, desde aquí muchísimas gracias.

Hice dos viajes en tren, uno hacia Paris Montparnasse, durante ese trayecto conocí a un hombre Belga que había vuelto de su viaje. Me estuvo ayudando con el itinerario, dándome consejos y me contó anécdotas, entre ellas cabe destacar una en la que se metió por una autovía, y salió vivo.

Lo sorprendente era su edad, si no recuerdo mal, unos 60 años, ¿Quién dijo que la edad es un limitante? Si la mente es fuerte, tu cuerpo puede hacer cualquier cosa.

Finalmente tocó hacer el transbordo para dirigirme hacia Nantes. Un viaje corto de unas dos horas.
Allí conocí a este pequeño amigo, gran calidad de imagen como veis, creo que me pasé 30 min acariciando y jugando con él.


Y luego una chica, no recuerdo tu nombre, pero te dí la dirección de mi blog, así que espero que puedas recordármelo. Estaba de mudanza, y ya que ella me había ayudado con el móvil a ubicar la estación intenté ayudar, aunque sólo fueran unos metros, al final y al cabo, yo tenía una mano libre y uno puede echar una mano, literalmente.

Sin "apenas" perderme, ya sabéis mi gran habilidad, llegué al hostal y tocó un sueño profundo.

1º Etapa. 2/07/2016. Nantes/Saint Florent.
Sólo he de decir una cosa, el Eurovelo 6 es magnífico, bien señalizado, casi todo llano, los tramos bien asfaltados. Una verdadera delicia para un monociclista de larga distancia.
Me sorprendió la cantidad de pueblos y campings que había durante el trayecto, pensaba que iban a ser menos. Pero, me quitan un peso de encima al saber que si necesito un descanso, siempre están relativamente cerca.

Usé la estrategia de llevar el nombre de los pueblos, gracias por la idea Victor, así que conseguí no perderme. Así que perfecto, tras unas 5 horas llegué a Saint Florent. Y mi primera búsqueda fue buscar un albergue, resultado: Sólo encontré uno de 50 euros la noche, y aunque podía pagarlo no es plan de despilfarrar el dinero. Así que decidí ir al camping que estaba a unos 500 metros.

¿Problema? Con tanto ajetreo se me olvidó aprender cómo se montaba la tienda. Menos mal que llegaba Sonia, una viajera y me ayudó a montarla. Y era más fácil de lo que creía.

Estuvimos charlando y yo practicando mi inglés, que no es tan malo como pensaba, y bueno ambos compartimos una magnífica habilidad "Perdernos fácilmente", fuimos al pueblo andando en busca de un supermercado y nos desvíamos bastante. Pero un matrimonio nos acercó en su coche hasta allí.

Y bueno, luego lo típico, contar nuestras respectivas experiencias, y ya finalmente llegó la cena, demasiado pronto para mi gusto, pero esta preciosidad llenó mi estómago:

Finalmente tocó dormir y ya por la mañana tocó despedirse. ¡Bon voyage, Sonia!

Y a continuación algunas fotos del día. 





Y con estos paisajes uno se motiva.

Con carriles así es una delicia.

Así son mis selfies.
Mi pequeña tienda.

Y un espacio chiquitín para vivir (y dormir)

Vistas desde arriba.



2º Etapa: 03/07/2016 Saint Florent/Angers.
Una bonita lluvia para empezar el recorrido, así que al ponerme el chubasquero, no podía sacar el móvil para hacer muchas fotos, además estaba enfocado en llegar pronto a Angers para que mis amigos no tuviesen que esperarme demasiado. Lo más gracioso es que ellos esperaban que llegase el lunes y no hoy, pero me han recibido con los brazos abiertos.

Durante el trayecto he estado hablando con un habitante de Reino Unido y hemos hablado sobre política, o al menos lo he intentado, me ha parecido curioso que él no apoyase lo de separarse de la UE, dice que en general los habitantes no están del todo de acuerdo a pesar de lo que intentan vendernos los Medios de Comunicación. Me ha acompañado un buen rato, haciéndome muy ameno parte del camino. Me ha grabado un vídeo, al fin hay constancia de yo pedaleando. A ver si me lo envía pronto.

Para ir a ver a mis amigos necesitaba desviarme del rumbo del Eurovelo y un joven ciclista me ha ayudado a llegar. Ha sido fantástico el hecho de que él sólo hablaba francés y yo castellano e inglés, pero aún así nos hemos entendido, incluso me ha llegado a ofrecer su casa para dormir si estaba muy cansado, y el último tramo a pesar de que era un terreno de piedras y su bici de competición, no es el mejor terreno para una bici así, ha venido conmigo hasta asegurarse de que llegaba a mi destino.

En casa de mis amigos Chantal y Momo me han tratado como un rey, una rica siesta, una perfecta quiché, oír tocar el piano en directo...pequeños placeres que ahora mismo para mí son una delicia. Sólo espero que mi estancia haya sido agradable para ellos.





Fotos del día:

Cocodrilo metálico
¡Ohh Dios mío han matado a Kenny!


Momo, yo, Chantal



Cada día mi gratitud hacia el mundo es más grande.

4 comentarios:

  1. ¡Qué genial! ¡cuánta gente maja por el camino! Así da gusto. Este viaje reforzará tu fe en la humanidad :P

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  2. Definitivamente, cuando por fin los aviones me aparquen a mí, voy a hacer una ruta de esas (pero en dos ruedas) y con tó er pelaco teñido en plan 'llamad al manicomio que este se ha escapado.
    Qué envidia, bro. Buenas fotos y sigue con tu buen viaje, aún queda tema. Big!

    Zendt-

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  3. Una pasada de viaje te estás pegando :) que envidia!!! Algún día me haré yo uno de esos, pero a patita jeje, camino de Santiago maybe?

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  4. Jaja mi nombre es Beatriz! Un gusto conocerte, que te siga llendo bien en tu viaje.
    Ps: tienes buena pluma :)

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